jueves, 18 de julio de 2013

Hace poco tiempo, dos meses aproximadamente, me designaron para dar clases en un prestigioso colegio de zona oeste, es una escuela de educación privada, muy cara, donde asisten niños de clase alta.
En el área de ciencias sociales el tema a presentar era el cuidado del medio ambiente, por lo cual me sentí muy contenta de poder abordar un tema tan importante y decidí hablar sobre reciclado, sustentabilidad, ecología, naturaleza, amor por el planeta.
Lo cierto es que cuando las autoridades del colegio en cuestión fueron iformados por mi sobre como sería abordado el tema, me dijeron: " Pero noo, estos chicos tiene mucha plata, tienen todo, no vas  a captar su atención forrando latitas para hacer macetas" 
Lo hice igual, no obedecí, me jugué por lo que me parecía que si funcionaría, y adivinen qué?
La clase y la repercusión fue un éxito, los chicos se entusiasmaron muchisimo, tanto que el tema se extendió durante tres semanas a modo de proyecto de reciclaje !!!!!

felíz..



martes, 16 de julio de 2013



                Produzcan, no reproduzcan


De entrada y como punto de partida quiero empezar  diciendo y afirmando que educar es estar, es acompañar, es ayudar a sacar fuera ese potencial particular que cada uno de nosotros tenemos, estoy cansada como alumna y como docente de que exista gente que dice: la palabra educar tiene un sinfín de significados y es muy difícil definirla, eso solo quiere decir que esa gente no sabe que definición elegir para copiar y recitar dentro de las aulas. Difícil un pepino señoras y señores. Si eligieron esta carrera para educar personas dejen de recitar autores, lean, cultívense, produzcan, no reproduzcan textos y definiciones porque si, porque queda lindo y elegante hablar con vocabulario que otro implementa, sean auténticos maestros, enseñen con el ejemplo, como ustedes mismos piden.
Dicho sea de paso pido disculpas si entre líneas me termino enojando, parece costumbre enojarme pero lo cierto es que esta lleno de esa gente que actúa así. Gente que no repara en el gran potencial de cada alumno, solo se ata a un diseño curricular, a frases hechas, a acumular datos y fechas en sus cabezas, a contradecirse constantemente, cosa que en la práctica no escapa al ojo de alumnas y alumnos, y aun siguen siendo maestras.
Cuando escribo y menciono la palabra potencial, mi mente se llena de pensamientos que tienen que ver con pinturas, cuadros, oleos, telas de todos los colores para coser infinidad de cosas, y quizás les pase lo mismo a ustedes, seria maravilloso que si.


 Bien sabemos ya que la palabra primitivo se usa despectivamente, sin tomar en cuenta que el hombre primitivo tuvo la mejor educación, a través del ejemplo, y nadie lo calificaba con absurdos números o notas cuando no lograba cazar un venado o la pesca no era del todo buena. ¡Que atrocidad eso de calificar con notas ¡
Eso no es educar, eso es etiquetar personas que necesitan acompañamiento para liberar ese gran potencial que habita en cada uno de nosotros, ¿con que argumento vamos a poner un 4 o un 8 o un 10? Con el argumento de ayudar, así lo plantean todavía dentro de la mayoría de las instituciones, aunque hoy día existen bellas escuelas donde ya desterraron las calificaciones, escuelas de las que hablare en capítulos siguientes.









!!! Basta de calificar con números !!!

Toda maestra debe tener en su cartera un colorido anotador, realizado con sus propias manos, del color que nos dicte el corazón, con el formato que se nos venga a la mente.
Ustedes se preguntarán para qué un anotador, y yo les respondo que toda maestra necesita anotar y registrar los puntos fuertes y débiles de cada uno de los alumnos, todo debe quedar en el anotador para poder realizar ajustes en la clase y ayudar en verdad a destapar el cofre interno de los potenciales.


" Prestá atención querido, estás en la luna siempre"

Adoro y disfruto la palabra potencial. Y creo seriamente que todos y todas las personas que de verdad nos dedicamos a educar, tenemos que amar esa palabra, esa hermosisima palabra.
Como docente admito que siento un enorme placer al ver como la palabra potencial se transforma en verbo y surge alguna maravillosa habilidad que se encontraba guardada en el bello cofre de nuestro interior. Cada docente debe obligatoriamente ayudar a abrir la cerradura del cofre, dar al menos media vueltita de llave. 
Aún me cuesta escuchar : " prestá atención querido, estás en la luna siempre"  y seguro muchos de ustedes lo escucharon y lo dijeron alguna vez, pero estoy convencida de que lo dijeron cuando no sabían que quizás la luna era más atractiva que sus clases y que pronunciaban la palabra querido totalmente careciendo de sentido.
 Si queremos a esa personita que esta´ahi sentada en el aula entonces debemos permitir que explore la luna y que regrese cuando quiera al aula, donde concretará lo que hizo en su imaginación.